[Reseña] The Martian (Misión Rescate) 

Es fin de semana y probablemente esté entre tus planes ir al cine, aprovechando que al fin llegan a las pantallas dos de los estrenos más esperados del mes.
Si eres del común denominador, probablemente hagas la larga fila de espera para ver a Robert De Niro en otra de sus comedias cursis que últimamente se han vuelto su modus operandi, pero si eres del resto que no alcanzó boletos para Anne Hathaway y De Niro o que decidió entrar a ver “Misión Rescate” porque cualquier película que trate sobre un rescate probablemente estará llena de acción, seguramente te llevarás una sorpresa.

Protagonizada por Matt Damon, la premisa de “The Martian” (título original) cuenta la historia de Mark Watney (Damon), un astronauta quien se queda varado en Marte luego de que un desastre a media misión obliga su tripulación, comandada por Jessica Chastain, a emprender un apresurado viaje de regreso a la tierra dejándolo atrás.

  
Sólo en el espacio y sin manera de comunicar a su tripulación o a la tierra que sigue con vida, Watney tendrá que descifrar cómo mantenerse de esa manera el tiempo suficiente para encontrar la manera de volver a casa.

Ahora, sé lo que van a decir: ¿Un astronauta perdido en el espacio, que tiene que encontrar la manera de regresar a la tierra? ¿Qué no esta película ya la vimos antes?
La respuesta es sí, la premisa no es para nada novedosa y no ha pasado mucho tiempo desde que Alfonso Cuarón se llevó el Óscar por Gravity y de que Mathew McConaughey usó la física cuántica para viajar por el tiempo y el espacio en Interstellar (Donde, por cierto, también aparecen Chastain y Damon)…
Pero un ambicioso Ridley Scott adapta la novela homónima de Andy Weir de una manera tan magistral como sutil para lograr que The Martian cuente la misma historia, de una manera completamente novedosa.

Mientras que en Gravity, Sandra Bullock hace acopio de toda su valentía y heroísmo para saltar (literalmente) de una estación espacial a otra, sorteando desastres inesperados que ponen en peligro su vida cada 5 minutos, y que McConaughey aplica toda la complejidad de la física y la mecánica cuántica en una película con una trama tan complicada que si parpadeaste un segundo simplemente le perdiste el hilo argumental, o quizá nunca pudiste seguirlo desde el inicio, The Martian encuentra el equilibrio perfecto entre ambos extremos

Ésta es una película de supervivencia, valentía y heroísmo, donde el héroe de la historia solo tiene un arma para usar: su cerebro. 
Y no tendrá miedo de usarlo.

No encontraremos grandes desastres o antagonistas, la simple perspectiva de quedarte abandonado en un planeta a millones de kilómetros de distancia ya es una perspectiva de por sí desoladora, por lo que no hay necesidad de añadir dramatismo adicional. Tampoco encontraremos grandes desplantes de heroísmo, este es un protagonista que se permite tener momentos de incertidumbre, enojo, derrota y angustia. 

  
En lugar de ver a Watney volar por el espacio, lo veremos tratando de cultivar papas en tierras marcianas y en lugar de verlo aplicar teorías cuánticas que ni los matemáticos más experimentados de NASA comprenden para modificar el tiempo o el espacio, lo veremos usar un vocabulario hexadecimal o aplicar conocimientos básicos de química para condensar agua. 

Pero lo que hace más interesante esta película es que, a diferencia de las premisas de sus antecesoras, Watney no está solo en el espacio. Conforme la película progresa veremos a equipos de científicos y mentes brillantes, tanto en la tierra como en el espacio, unir sus conocimientos para tratar de traerlo de regreso. 

No tendremos momentos de epifanías acompañadas de música inspiradora, en cambio veremos a Jeff Daniels, al frente de la NASA, enfrentarse a decisiones complejas con respecto a cómo financiar el proyecto o cómo lidiar con la opinión pública, o a Jéssica Chastain y su equipo, empleando las matemáticas y leyes de la física para tratar de resolver problemas de aceleración o trayectoria.

  
Ésta es una película para los nerds y los geeks. Es una historia donde la inteligencia es la protagonista, sin necesidad de hacerla romántica o dramática. Es una película cargada de referencias y chistes locales que solo los frikis podrán captar, después de todo si tienes a Sean Bean en el elenco, sería pecado no hacer alguna. 

Pero también es una película que hace que la ciencia se sienta cotidiana, entendible y, sobretodo, alcanzable. 

Es una película sobre gente inteligente que ama su trabajo, sobre la colaboración natural que surge entre equipos de mentes brillantes y sobre ser práctico ante la adversidad.
The Martian es una película sobre el espacio, pero quizá sea la más humana al respecto. 

Recomendación para el fin de semana.

(Todas las fotos pertenecen a Twenty Century Fox)

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